Aprendí que vivir, solo cuesta un poquito de vida y que la felicidad a veces se expresa tan solo en un minuto real. Solo hay que saber identificarlos y en lo posible aferrarse a ellos. Muchos parpadean en ese momento tan propio, y sin darse cuenta lo dejan escapar, su minuto pasó y no se abrazaron a lo que tanta gente anda buscando. Quizá la cabeza les va a mil o los mambos internos los asfixia a tal punto de no ver con claridad que la tenían ahí y la dejaron pasar.
El arrepentimiento siempre anda cerca y enseguida se preguntan como pudo ser que teniéndola tan cerca no la sintieron. Cuando en realidad sin darse cuenta la despreciaron, estando mas atentos a sus mambos y pequeños detalles nocivos para su vida habitual. Éste asunto está ahora y para siempre en tus manos.
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