Followers

lunes, 10 de junio de 2019

Ensayo de día nuevo


Mientras vivo el sueño que no duermo, los pensamientos se escriben casi que solos. Porque un poquito es mentira que escribimos sólo lo que queremos escribir. 
Yo no pienso llegar a vieja, nunca. Pero creo que ya adelanté algo de eso, si a toda ésta incoherencia de vivir le agrego que últimamente parezco una jubilada joven, tengo algunas sospechas y pensarlo me hace reír. Creo que sé que estoy bien cuando todo me hace reír, hoy por ejemplo, me hizo reír que por colgarme un micro segundo fui en contramano y casi me llevo puesto a otro que iba en bici. Él se asustó, yo me disculpé.
Con Carli abandonamos una fila de 6 cuadras, ayuné 3 días, casi choco a 3 personas y 1 perrito (si sigo así voy a terminar el año con una lista de todos los "casi"), me enfermé, fui a nadar, empecé un taller, terminé un libro que me hizo sonreír y también llorar, pinté un cuadrito, mí día fue lindo pero llegué a casa y extrañé. Momentos de la semanita que se fue. 
Algo de todo esto me gusta, algo abrazo, algo también me incomoda, me falta, y esos ingredientes que suelen estar como las pasas en las empanadas. Pero especialmente, algo abrazo.
Brindo con un nesquik mientras mí insomnio de lunes empieza a amanecer y la noche poquito a poco se diluye...
Hay algo que no podemos dejar pasar. 
Siempre es hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario