¿Cuántas probabilidades hay de que una sureña sobreviva a un verano en Baires? Creo que pocas, en cuestiones climatológicas, más de 34°c me niego a soportar. Hasta ahí llega mí límite y mi amor, después paso a convertirme en dark.
Si no atiendo llamadas en enero, es que ya me fui a ver si existe vida después de la muerte (¿quién pudo pensar en tan mala idea?), si hay algún cielo con ángeles ofreciendo helados de menta granizada a piacere, o de lo contrario, un infierno con gente mala leyendo a Coelho en voz alta.
Hace unos días, soñé que estaba en un lugar esperando y una señora aparecía y me decía: "Yo sé cuándo te vas a morir, a los 20 años". Y me desperté, todavía un poco bolu, contando cuántos meses me quedaban.
Esta ha sido una nueva madrugada de Mai no se puede dormir y empieza a tirar cualquiera.

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