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jueves, 10 de marzo de 2022

Vías secretas

 

Será el perfume secreto de las rosas
Será el perfume secreto de las rosas


You will do foolish things, but do them with enthusiasm

Estoy completamente inestable. En vez de caer en el amor, caí en la locura y en un cuerpo que se niega rotundamente a menstruar. Prendamos velas, sahumerios del espanto para que eso pase hoy porque estoy en un vaivén de emociones y noches sin dormir. Llego a lugares confesando haber dormido una hora o celebrando que ayer dormí cuatro. Dani me dice “te vas a quedar dura, estúpida”. Jajajaja. 

Y pensaba, no estoy tranquila en este momento (revoltosa, despierta, andariega, contenta, colgada, verborrágica, abierta, viendo ideas nacer, alterando el orden de mi casa y del destino) pero eso es bueno ahora; estoy como necesito estar para vivir las cosas que pasan. 

Ya lo he dicho, en la quietud me convierto en las personas que llegan a la playa después de manejar toda la noche, clavan la reposera y de repente no saben que hacer con eso. Es fácil reconocerlos, son los que se cuelgan mirando a la nada, por dentro están pensando bueno... y ahora qué? Cinco minutos después están preparando mate, agarrando un libro y gritándole al chico que no se aleje mucho. 

Si siento que las cosas no se mueven un poco a mi alrededor, si no nace algo para resolver, algo que me saque un poco de lugar, me aburro. Quiero lucecitas de navidad prendiendo y apagándose. Quiero llevarme a dormir y quedarme despierta escuchando aviones despegando, pensando en los próximos pasos, en sueños y laberintos.

Hay mucho por hacer, por aprender. Mucho por vivir. Tengo que organizar esa parte de algún modo. 

Y al final, no fue tan terrible un verano en Capital, fue como salir de terapia un viernes a las cinco... Interesante para ser experimentado al menos una vez, y saber si se cayó en la locura, si tiene salvación o si usted, ya no tiene remedio. De cualquier manera, sepa que para la ciencia y para su psicólogo, ud. es un caso divertido de analizar. No se rebaje ahora que recién es marzo.

lunes, 31 de enero de 2022

Mis noches de enero

  


Y aunque duermo poco,
sueño cada noche con vos

31 de enero, 22. 

Empezamos el año bailando. Con la estupidez y los calores, prometí enviar cartas como si estuviesemos en los 80. Con fiebre soy una romántica, y también una mentirosa. Volví a mirar 500 Days of Summer y Esperando la carroza. Después de unos días divertidos, apareció cierto aburrimiento y no le cerré la puerta, hace mucho que no me aburría y lo veía necesario, como esos padres que dicen que los chicos cuando son chicos se tienen que aburrir un poco porque en esos momentos nace la creatividad. Saqué la música, las palabras, la comunicación y la posibilidad de escapar y me quedé tirada en el piso mirando el techo mientras la noche hacía lo suyo y la desolación otro poco. Ok, capaz mandé algún mensaje, pero sólo para decir por qué el silencio es tan extraño. Pasada la angustia —porque no hay vacío sin pena digna de un papel actoral— llegó el optimismo preguntándome qué voy a hacer conmigo. No sé qué respuestas me dí, pero valoro los olvidos que da la fiebre que nos evita encontrarnos dos veces con nuestra propia estupidez. 

Y como eso fue a mitad de mes y después enero tuvo 48 días más, tuve el tiempo suficiente para responder, esta vez con un poco más de coherencia, esa pregunta y otras que fueron apareciendo. Enero tuvo la intensidad que un año entero puede tener. Hasta tuve tiempo de gustar de alguien y después dejar de gustar porque tanto no me gustaba. 

No sé qué vamos a hacer y qué va a pasar el resto del año, pero estoy expectante de saberlo y de vivirlo. Eso es lo que me gusta de enero, que es como estar a punto de algo, la víspera continúa incluso después de diciembre. La celebración de lo que se aproxima, el verano parlante y la aventura de seguir buscando con fé de alguna vez encontrar, aunque nunca se vaya a perder esa linda utopía de que no exista realmente una línea de llegada y que eso sea lo que nos anime a seguir cada vez. 

Leí por ahí que hoy es el Año nuevo lunar, felices noches de lunas y días de sol. 
Y como todavía es temprano, FELIZ VERANO. Con todo lo que eso significa.

sábado, 27 de noviembre de 2021

Hola Noviembre

 

Yo sólo quería tratar de dormir con vos porque en realidad no podía hacer otra cosa más que cuidarte toda la vida


Noviembre 2021, Buenos Aires

Ayer vi al amor de mi vida, que es también una de mis personas favoritas del mundo. Si bien no hay ningún ranking establecido, puede estar tranquilamente en el puesto n 1 de mi corazón, y al lado mi abuela. 
Estoy hablando de Chano? Por supuesto que sí. Lo quiero tanto, que es inexplicable lo que me hace sentir verlo bien y brillando como siempre.
Un año muy porteño. La noche de ayer fue hermosa. Después del recital, me tomé el primer bondi que encontré —es sabido que de noche todos los bondis confluyen inevitablemente en Palermo— y una vez sobre Av Santa Fe, caminé re trancu y pensé Buenos Aires de noche es la mejor ciudad del mundo. Seguramente hay un par de testigos que puedan afirmar lo mismo. 
Conseguí más o menos el trabajo que buscaba y lo cierto es que ya me aburrí, cosa que me parece muy bien, no esperaría de mí que me guste todas las mañanas de lunes a viernes hacer lo mismo. Aunque juegue a disfrazar la rutina, nunca me gustó.
No sé si es porque ya sé que no voy a poder viajar al sur en el verano, pero en este momento no me desespera no ir (capaz dentro de un ratito sí). Tengo más ganas de un viaje de mil horas y despertarme justo para el amanecer, que otra cosa. Claro que mamá en cada llamado dice no vas a estar para navidad (y yo le respondo tenés suerte). No sé si es negación o amor, pero para mí todos éstos días hasta que sea el último del año, son tan geniales que no puedo pensar en otra cosa más que en vivir cada día por si solo, sin cuentas regresivas, ni ansiedades. Fin de año es demasiado lindo y pintoresco. No merece más que ser vivido de la misma forma que un verano de la infancia, aunque admito que por aquellas mañanas si hacía mucha cuenta regresiva hasta las vacaciones, pero nunca perdía de vista el cielo y lo mejor de las calles florecidas a verano. También creo que las vísperas son hermosas.
Todas las primaveras sin importar en donde esté, me encuentran sin saber adónde estoy yendo. La idea de estar moviéndome hacia adelante por momentos me convence, por otros pienso en eso que le dijo el gato a Alicia: si no sabes adónde querés ir, no importa que camino tomes. Aunque yo sí sé dónde quiero ir, sólo necesito confirmar que voy bien. Y de vez en cuando la respuesta es si.

jueves, 18 de noviembre de 2021

Waldeinsamkeit

Es fin de año y noviembre

Buenos Aires está violeta jacarandá y aromática a jazmines caprichosos trepados en los paredones de Av. Alcorta. Alrededor se comenta de navidad y año nuevo, febrero y carnaval, y qué rápido pasó el tiempo ya es fin de año. Y yo un poco me voy y no escucho, porque no hay diálogo que odie más que aquel sobre el paso del tiempo como algo que sucede mientras regas las plantitas en el balcón y adentro se está inundando, pero no te das cuenta hasta que el agua te roza los pies. A veces tengo miedo de estar perdiendo algo que no quiero perder. Pero después me siento en el piso, veo las ventanas abiertas, respiro, y no sé, de repente digo es noviembre, qué lindo... Y me encantan los recordatorios que sin querer me devuelven acá cuando me voy, porque capaz sea eso lo que no quiero olvidar; que hoy es noviembre 18 y como dijo Sartre alguna vez: puede que haya más momentos hermosos, pero este es nuestro...

Me gusta pensar que cada día es una oportunidad (y suena casualmente Hey soul sister...) y que fin de año, además de hablar de vísperas y personas que esperan, guarda infinitos principios y puertas abiertas. Quizás sea todo lo mismo, personas y anhelos yendo camino a encontrarse con algo nuevo.

domingo, 13 de junio de 2021

Algo natural

 Cuando el cielo se torna naranja y empieza a oscurecer, los gritos de los chicos eufóricos se apoderan del final de la tarde mientras el juego continúa, y son las 18:15 y es sábado, cuando el libro que tengo en mis manos será automáticamente dejado de lado para responder a otros deseos, cuando en tanto alboroto hay una simpática tranquilidad y la vida vuelve a ser bonita otra vez, como una revancha personal a un tiempo pasado. 

Se trata de instantes. 
En una línea de tiempo infinita, 
más que el propio de cada uno. 

Y si no fuera así, si el hechizo ocurriera al revés, porque hay veces que sucede, entonces, la vida probablemente se presentaría amable más tarde; pero siempre, siempre en cualquier lugar, hasta en el más recóndito y menos próspero para dichos conciertos, hay risas adueñándose de silencios, miradas cómplices, cielos despejados, espíritus aventurados y venturosos, cafés con leche con dibujos, aves en estatuas, demostrando que quizás sí, quizás sea así...

viernes, 23 de abril de 2021

Microdancing

23 de abril, 2021. Buenos Aires


Tengo la sensación de que hay algo en todo ésto que no está nada mal, y que incluso, nos salva de la locura y lo hace menos terrible. 
Mientras en el caos, todavía exista una noche...
Una noche cualquiera en la que cantar como si de mi última función se tratara, o de bailar, o celebrar un cumpleaños, o de cocinar una torta de banana para llevarle a mi vecina, o llamar a mamá y reírnos de lo delirante y lo que aún sobrevive como común y conocido, o de citarme con Carli para tomar mates y que su risa inunde el departamento por el altavoz, o de encontrar un pensamiento brillante, o un gesto de amor.
Una noche cualquiera en la que sentir una paz profunda y que eso, también suene incoherente.
Todavía quedan sitios por donde salvarse y escurrirse cuando sea necesario. 
En cada madrugadita, en cada abril de un otoño primaverezco, en todos los viernes pasajeros, una absurda oportunidad de vivir, de vivir mi vida. 

jueves, 18 de febrero de 2021

Esa palabra que tanto te gusta

18/02/2021

Verano

“Apresúrate, pues, (...) a vivir, y ten cada día por toda una vida.”

Bailo en frente del espejo, es mediodía y verano, no existe el apuro en mi ciudad. El sol calienta todo lo que toca y la calidez es la única verdad, me gustaría que sea verano toda la vida, o toda mi vida.  Me basta con estirarme para alcanzar el sol, moverme y encontrar sombras. En un punto medio, soy ambas. Luces de navidad y restos de carnaval, ¿Quién necesita más?

Sólo hay instantes y comienzos... 

Sólo soy instantes comienzos y verano.