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sábado, 16 de febrero de 2019

Ignore las instrucciones

Instrucciones básicas para sobrevivir a una semana (o una vida) en el Planeta Tierra:

Un beso en la frente o un abrazo para no hacer desaparecer el amor.

Cumbia, country o lo que a usted más le mueva el corazón...Escuche música.

Saque fotos desprevenidas y sin preparación de los protagonistas.

No intente cruzar semáforos en rojos, a menos que esté con alguien que lo detenga cuando usted quiera hacerlo.

Interrumpa discusiones ajenas para ofrecer nesquik.

Lo fundamental para ir a acampar es: una carpa y una bolsa de dormir. Lo demás lo vas viendo. 

Abrace para sentir el perfume. Bese para conocer. Tome de la mano para acompañar. 

Vaya aunque no sepa adónde, eso que llaman conocer. Con el futuro es más o menos parecido.

Desayune al menos una vez en una terraza envuelto con una manta.

Déjese hamacar.

Usted podría hablar. Y yo podría escuchar. Y los milagros podrían suceder. (Preste atención).

Las instrucciones no existen, pero tan malos no somos en salir a escena siempre improvisando. A veces se gana a veces se pierde. No tome tan en serio este asunto de vivir. Good luck.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Amor e insomnio

Me pedís un consejo de amor y soy la persona más cursi de la primavera, intentando vagamente ser objetiva y correrme algunos casilleros. Pero cruzo los grises pensando en el rosa. Y me doy cuenta de que casi todas mis últimas conversaciones hablaron de eso, del amor. La que compartimos entre mates, la de los bosques, entre mensajes, durante una caminata, la telefónica, la que tengo conmigo misma. Un amigo que terminó su primera relación, una amiga que ama y que la convivencia la confunde, mí vecina contando que la llamó el que le gusta y alguien que le responde "Nadie pierde el tiempo hablando con alguien que no le interesa". La primavera es un hecho.
Los libros, las canciones, las historias, las palabras que escuché referidas a ésta parte del amor, ninguna me sirve. No hay instrucciones.

Testimonio de amor en primera persona: Hay veces que pensamos excesivamente en el futuro y nos olvidamos de dónde estamos y qué sentimos ahora. Con vos siento esa tranquilidad que transmite el presente; "Siempre es hoy" expresó Gustavo Cerati, creo que se refería a eso lindo que tiene el amor; te mantiene en el presente (inevitablemente).

Y al final sí, todo se resume en quién te hace sentir bien y con quién podés celebrar el hecho de vivir.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Personita infumable


Hay veces que no sé qué hacer conmigo. Hoy. Tengo un recordatorio constante de que es noviembre y tengo que decidir qué hacer el próximo año, pero todavía no sé muy bien qué quiero. Ya hice todos los rituales para pensar; estar sola, caminar, ver el cielo, padecer noches de insomnio, hablar. Pero me conozco y sé que las decisiones importantes las tomo de la nada misma, ojalá esa nada me sorprenda un día de estos o falleceré. AAAAAAAAAAAAAAA. Claramente después de todo esto viene al menos un brindis, como recompensa por la persona infumable que estoy siendo. 

jueves, 1 de noviembre de 2018

Buen día a todo lo que pasa

Me gusta cuando amanece y el día empieza a abrir los ojos
La confusión entre los sueños y la vida
Los cinco minutos más
El movimiento inevitable
La selección de la primera canción de la mañana
O la radio prendida con un locutor
Hablando del clima 
La cabeza que todavía sigue dormida
Y con ausencia de pensamientos
El acto de amor que se esconde en
Prepararse el desayuno o un café
Y en la pregunta tierna y matutina
¿Cómo dormiste?
El desborde de humor
O la necesidad de silencio hasta pasadas las 10
Y más me gustaron esas veces que 
Me desperté antes que vos y te vi dormir

sábado, 13 de octubre de 2018

Resumiendo

Cuando llegué acá tenía tanto miedo y al mismo tiempo tantas ganas de vivir, ni imaginaba todo lo que iba a pasar. Hoy, después de que salía feliz de una clase pensaba en todo eso lindo que pasó durante estos meses. Me crucé con personas que convirtieron momentos en risas y sentimientos que voy a recordar con amor siempre. Y de a ratos, cuando no me perdía (pierdo) en alguna calle, me encontré conmigo. Me gusta hoy ver ese proceso, desde lo mucho que me costó adaptarme a lo nuevo hasta terminar soltándome. Siento que cambié y al mismo tiempo, hay algo en mí que se mantiene donde siempre estuvo, parpadeando. Me gusta que tenga lugar en este corazón sentir la vida según lo que quiero para mí: quitarle seriedad a los hechos; para reírme o llorar, pero que no me nuble lo que es importante. No vivo para sufrir, pero tampoco me voy a reservar de vivir momentos por miedo a que se me rompa el corazón...Para algo está, no?. Sé que voy a seguir cambiando, y ojalá siempre haya algo que me recuerde en los momentos que quiero salir corriendo, que la vida es todo lo raro que hay y por eso nadie la entiende (perdón ciencia, religión, astrología, y mi vecina...); que no me voy a llevar bien conmigo misma todo el tiempo, pero que después de eso siempre vuelvo a encontrarme y reírme. Es de noche, y qué linda que sos Buenos Aires...
Soy ahora todos, toditos mis ayeres.

viernes, 5 de octubre de 2018

Vivir es urgente


Lo que me gusta de las charlas con papá es que cuando pienso que mucho no nos conocemos, ahí aprovecha y me da vuelta las cosas. Hablamos y conozco su parte sencilla, con una explicación que adapta me habla sobre cambios, contesta mis dudas sobre berenjenas, me pregunta cuándo fue la última vez que hablé con mis hermanos, se ríe conmigo y no me cree, me rebota con ''qué choti sos, no sabés mentir'' y un ''que no te pinte el silencio, llamame en unos días''.
Sigo pensando que la vida es rara. Sin embargo, hay personas que en una conversación encienden la luz sobre lo que no estás viendo y cambian la escena. Son como los amaneceres, necesarios, te invitan a seguir. Un abrazo invisible. 
Siento que casi siempre lo que no vemos, lo que se nos escapa diariamente, es la simpleza de las cosas. Ahí donde se encuentra la poesía de la vida.
Estos días me perdí un poco, en cosas que no entiendo de mí. Hice cosas raras; quise llorar hasta la deshidratación (mientras que tomaba agua, porque contradicción es mí segundo nombre). Pero qué es todo ésto si no es vivir?. No diré que estos momentos son positivos, es más, creo que la instrucción para afrontar penas o flashes raros es, vivirlo pero dejar que te incomode tanto que en algún momento, inevitablemente, vuelvas a vos. Quizás sea en un insomnio de viernes. Somos como dramaturgos, y yo preferiría que al final hayan risas con tan biónica de fondo. 

Pensar en lo que quiero es como ordenar la casa y abrir las ventanas. Viene en forma de lista:
  • Empezar a estudiar para el final de pastelería. Carita-sonriente-Gross me vas a aprobar!
  • Perderme muchas veces más por Buenos Aires.  
  • Pintar más cuadritos con musiquita linda de fondo
  • Retratar el amor en primavera
  • Convencerme de que no voy a morir cuando agarre una bici 
  • Empezar a planear un viaje  
  • Ver por primera vez amanecer a Buenos Aires
  • Ir al cine a ver la peli de Winnie Pooh
  • Encontrar con Carli ese café que andamos buscando
  • Hacer helado de palta. Pisa fuerte por donde pasa
  • Que no me ''pinte el silencio'' y llamar a padre
  • Ir a visitar a mi vecina, Kitty
  • Más conversaciones filosóficas y del corazón
  • Ser constante en una actividad: salir a correr
  • Hacer ese pijama party que nos debemos 
  • Conocer Tigre
  • Hacer el tour de luna llena en la reserva ecológica 
  • Terminar de leer ''Mujeres que compran flores''
  • Querer bien (simple)

El pensamiento corre,
el cuerpo baila.

Los ojos iluminan.

La voz llega y escapa.
Por que trastocar la lozanía
que hay en tu alma?

Siempre es hoy, y vivir es urgente.


lunes, 17 de septiembre de 2018

Tkm to the Baires and back


Día 202. Buenos Aires, Argentina.

No quiero definir a Buenos Aires, sé que cada vez me gusta más.
Me gusta mucho la manera caprichosa en que resalta cada barrio, dándole su toque a las calles, identificandolas. Aún no es verano y ya pude sentir ese olorcito que lo caracteriza. El verano tiene olor a noche cálida y tranquila; es la hora de la cena, pero te olvidaste de algo y vas a comprarlo a último momento; con cierto apuro, con cierta tranquilidad; algún perrito ladrando; las ventanas y puertas abiertas, la radio prendida se mezcla inevitablemente con la música de los vecinos. El verano fue hecho para compartir.
Villa Crespo tiene casas tan flasheras, ninguna resalta por su normalidad, y eso me compra totalmente. Te invitan a imaginar qué historias hay del otro lado. Porque al final, muy distintos no somos.
Comprobé que las ciudades por si solas son lindas, pero mucho más lo son con gente linda. Perderte en un barrio que no conoces de casas extrañas mientras atardece, siempre va a ser más divertido con una amiga riéndose y acompañándote en las boludeces. Y con un pibito que no se rinde y te invita a tomar una cerveza, sin saber que vos poco a poco lo llevás al lado dulce de los sabores.
El verano está a cinco cuadras, en el próximo atardecer, al final de alguna calle. De la primavera, esa traicionera, no haré mención (aún); solita escribirá en el destino.
6 años cumplió el blog. Brindis por todo lo que no sabía cómo decir y lo dejé de a pedacitos por acá. Liberté.