En sesión hablamos mucho sobre luz, parecemos dos electricistas. Y últimamente, cuando pienso en cómo lo que duele se ablandece cuando es compartido y correspondido, me acuerdo mucho de un texto de Freud que dice, acertadamente, que hay más luz cuando alguien habla. También pienso en esta cita de mi querida Joan Didion: “Tengo la teoría de que si examinás algo da menos miedo. Donde yo crecí pensábamos que, si mantenías la serpiente en tu campo visual, no te mordería. Y así me siento al enfrentar el dolor. Quiero saber dónde está.”
Dos semanas atrás, en un momento difícil, le pedí un salvavidas a Mati y sus palabras me ayudaron mucho. Hice una pausa en dejar de cagarme a piñas y, casi a la par, preparé el atril y un lienzo que hace tiempo tenía guardado. Como dándole, en acto, más presencia al elefante en la habitación. Se rió cuando le conté que lo puse en el medio del living, con su medida de 1m x 70cm difícil de disimular. Unos días después me cansé de ver el lienzo en blanco, parecía una exposición que nunca empezaba. Y surgió la necesidad de hacerlo hablar. Pintar hasta que el cuadro hable, de eso se trata. Le conté de todo el laberinto obsesivo que se despliega alrededor y al final le mostré una foto de mi cuadro aún mudo. Lo miró con amor y acompañó su mirada diciendo: me sorprendí.
Corro por el momento en que la cabeza deja de hacer ruido. Y agradezco que me esté acompañando un Facu que no me presiona ni me tira un vendaval de frases motivacionales. Solamente sostiene que nos tenemos que comunicar más. Tiene razón. Pero mi reservorio de palabras está medio pobre; en breve como alternativa empiezo a mandar palomas mensajeras o señales de humo cuando todo se prenda fuego.
Sigo obsesionada con Fuego de Intoxicados, las repeticiones neuróticas, Bowie, la última peli que vi y, ahora, los horarios de las materias. Me inscribo el jueves y Mati ya sentenció: MAI ESTATE MUY ATENTA, y una serie de instrucciones que no estaban de más.
Todavía no caigo que en unos días empiezo la carrera. Mati asegura que me voy a encontrar con mucho más de lo que creo. Tiene mucho corazón todo esto. Y probablemente, no dentro de mucho, también locura. Será entretenido. Espero estar a la altura del deseo.
