Cuando llegué acá tenía tanto miedo y al mismo tiempo tantas ganas de vivir, ni imaginaba todo lo que iba a pasar. Hoy, después de que salía feliz de una clase pensaba en todo eso lindo que pasó durante estos meses. Me crucé con personas que convirtieron momentos en risas y sentimientos que voy a recordar con amor siempre. Y de a ratos, cuando no me perdía (pierdo) en alguna calle, me encontré conmigo. Me gusta hoy ver ese proceso, desde lo mucho que me costó adaptarme a lo nuevo hasta terminar soltándome. Siento que cambié y al mismo tiempo, hay algo en mí que se mantiene donde siempre estuvo, parpadeando. Me gusta que tenga lugar en este corazón sentir la vida según lo que quiero para mí: quitarle seriedad a los hechos; para reírme o llorar, pero que no me nuble lo que es importante. No vivo para sufrir, pero tampoco me voy a reservar de vivir momentos por miedo a que se me rompa el corazón...Para algo está, no?. Sé que voy a seguir cambiando, y ojalá siempre haya algo que me recuerde en los momentos que quiero salir corriendo, que la vida es todo lo raro que hay y por eso nadie la entiende (perdón ciencia, religión, astrología, y mi vecina...); que no me voy a llevar bien conmigo misma todo el tiempo, pero que después de eso siempre vuelvo a encontrarme y reírme. Es de noche, y qué linda que sos Buenos Aires...
Soy ahora todos, toditos mis ayeres.
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sábado, 13 de octubre de 2018
viernes, 5 de octubre de 2018
Vivir es urgente
Lo que me gusta de las charlas con papá es que cuando pienso que mucho no nos conocemos, ahí aprovecha y me da vuelta las cosas. Hablamos y conozco su parte sencilla, con una explicación que adapta me habla sobre cambios, contesta mis dudas sobre berenjenas, me pregunta cuándo fue la última vez que hablé con mis hermanos, se ríe conmigo y no me cree, me rebota con ''qué choti sos, no sabés mentir'' y un ''que no te pinte el silencio, llamame en unos días''.
Sigo pensando que la vida es rara. Sin embargo, hay personas que en una conversación encienden la luz sobre lo que no estás viendo y cambian la escena. Son como los amaneceres, necesarios, te invitan a seguir. Un abrazo invisible.
Siento que casi siempre lo que no vemos, lo que se nos escapa diariamente, es la simpleza de las cosas. Ahí donde se encuentra la poesía de la vida.
Estos días me perdí un poco, en cosas que no entiendo de mí. Hice cosas raras; quise llorar hasta la deshidratación (mientras que tomaba agua, porque contradicción es mí segundo nombre). Pero qué es todo ésto si no es vivir?. No diré que estos momentos son positivos, es más, creo que la instrucción para afrontar penas o flashes raros es, vivirlo pero dejar que te incomode tanto que en algún momento, inevitablemente, vuelvas a vos. Quizás sea en un insomnio de viernes. Somos como dramaturgos, y yo preferiría que al final hayan risas con tan biónica de fondo.
Pensar en lo que quiero es como ordenar la casa y abrir las ventanas. Viene en forma de lista:
- Empezar a estudiar para el final de pastelería. Carita-sonriente-Gross me vas a aprobar!
- Perderme muchas veces más por Buenos Aires.
- Pintar más cuadritos con musiquita linda de fondo
- Retratar el amor en primavera
- Convencerme de que no voy a morir cuando agarre una bici
- Empezar a planear un viaje
- Ver por primera vez amanecer a Buenos Aires
- Ir al cine a ver la peli de Winnie Pooh
- Encontrar con Carli ese café que andamos buscando
- Hacer helado de palta. Pisa fuerte por donde pasa
- Que no me ''pinte el silencio'' y llamar a padre
- Ir a visitar a mi vecina, Kitty
- Más conversaciones filosóficas y del corazón
- Ser constante en una actividad: salir a correr
- Hacer ese pijama party que nos debemos
- Conocer Tigre
- Hacer el tour de luna llena en la reserva ecológica
- Terminar de leer ''Mujeres que compran flores''
- Querer bien (simple)
El pensamiento corre,
el cuerpo baila.
Los ojos iluminan.
La voz llega y escapa.
Por que trastocar la lozanía
que hay en tu alma?
Siempre es hoy, y vivir es urgente.
Siempre es hoy, y vivir es urgente.
lunes, 17 de septiembre de 2018
Tkm to the Baires and back
Día 202. Buenos Aires, Argentina.
No quiero definir a Buenos Aires, sé que cada vez me gusta más.
Me gusta mucho la manera caprichosa en que resalta cada barrio, dándole su toque a las calles, identificandolas. Aún no es verano y ya pude sentir ese olorcito que lo caracteriza. El verano tiene olor a noche cálida y tranquila; es la hora de la cena, pero te olvidaste de algo y vas a comprarlo a último momento; con cierto apuro, con cierta tranquilidad; algún perrito ladrando; las ventanas y puertas abiertas, la radio prendida se mezcla inevitablemente con la música de los vecinos. El verano fue hecho para compartir.
Villa Crespo tiene casas tan flasheras, ninguna resalta por su normalidad, y eso me compra totalmente. Te invitan a imaginar qué historias hay del otro lado. Porque al final, muy distintos no somos.
Comprobé que las ciudades por si solas son lindas, pero mucho más lo son con gente linda. Perderte en un barrio que no conoces de casas extrañas mientras atardece, siempre va a ser más divertido con una amiga riéndose y acompañándote en las boludeces. Y con un pibito que no se rinde y te invita a tomar una cerveza, sin saber que vos poco a poco lo llevás al lado dulce de los sabores.
El verano está a cinco cuadras, en el próximo atardecer, al final de alguna calle. De la primavera, esa traicionera, no haré mención (aún); solita escribirá en el destino.
6 años cumplió el blog. Brindis por todo lo que no sabía cómo decir y lo dejé de a pedacitos por acá. Liberté.
viernes, 17 de agosto de 2018
Contrastes
“Nos sentimos muy bien y cómodos, tanto más porque hacía tanto frío afuera; de hecho incluso sin la ropa de cama, viendo que no había fuego en la habitación. Más aún, digo, porque para disfrutar verdaderamente del calor corporal, una pequeña parte de ti debe tener frío, porque no hay calidad en el mundo que no sea lo que es simplemente por contraste ... Si te jactas de que estás demasiado cómodo, y ha pasado mucho tiempo, entonces no se puede decir que te sientas cómodo nunca más. Pero si, como Queequeg y yo en la cama, la punta de la nariz o la coronilla de la cabeza se enfrían un poco, ¿por qué entonces, de hecho, te sientes deliciosa e inequívocamente cálido? Por esta razón, un departamento para dormir nunca debe ser amueblado con un hogar con fuego a leña, que es una de las lujosas incomodidades de los ricos ...”.
Herman Melville, 1851.
Moby Dick
jueves, 12 de julio de 2018
Fall in love
“Cada vez que te enamores no expliques a nadie nada, deja que el amor te invada sin entrar en pormenores”. Quizás convenga pensar a la felicidad del mismo modo, sin divagar mucho en ella. Porque al final los sentimientos están en la cuadra de enfrente de lo racional, y desear hallar un punto medio entre ambos puede hacer creer que lo que mueve nuestro corazón no tiene sentido. Y ahí nos va a dar un cortocircuito. No todo debe ser comprendido desde los pensamientos. Hace un tiempo, algo cambió. Y desde entonces me siento más feliz porque ahora también estoy tranquila (buena combinación). Mí parte favorita de un plan es que vaya cambiando a medida que el tiempo pasa, que fluya y no permanezca como algo que una vez establecido no tiene más posibilidades que la de un principio. Cambiar es un acto de libertad. Éste verano, antes de llegar a Buenos Aires mí panorama sobre el año era acortado; pero siempre con la idea de que mí destino podía cambiar con cualquier hecho que lo merezca. Elegí la carrera que elegí porque su duración se lleva bien con mí ¿inestabilidad? y con mí plan de ''estudio, el próximo año uso el aprendizaje y ahorro, después viajo''. It's okay, pero ahora pienso que hacer tortas no es mí pasión. Sin embargo, esa sólo es una parte de la carrera. Me sigue divirtiendo probar recetas, hacer masas, desastres, y descubrir nombres en francés que tienen acento conquistador. Ver las cosas de una manera ''tiene que ser así y no hay otra'' es muy impersonal. Si algo lindo tiene la gastronomía, es que todo parte de una receta; todas merecen ser leídas y aprendidas, para que después cada persona se apropie de la receta, decorandola a su manera. Y algo así puede que sea la vida. Ok, quizás no me gustaría trabajar de cierto modo en particular, pero eso no significa que no pueda encontrar (o inventar) en el área lo que a mí me gustaría, y así aprovecharlo. Por suerte hay alguien que de vez en cuando me recuerda ésta idea. Hoy no está en mis pensamientos qué voy a hacer a futuro con todo-esto. El sentido está en conocer por qué estoy haciendo lo que hago y en qué estoy invirtiendo tiempo. Siempre fue, es y será importante disfrutar. Cambio de perspectivas para vivir la 2da parte del año. Escribo para abrazar más éste momento.Y darme cuenta. Y desdramatizar. Y seguir riéndome con todas mis equivocaciones en la cocina. Y festejar todos los aciertos. Y escuchar más a Cerati.
viernes, 1 de junio de 2018
Cuando muera mayo
Las noches, quizás, tengan ése sabor a ensalada a la que le falta sal y lo tenés a ET diciendo ''mmmiii caaaasa''...Pero el día, las mañanitas y junio son del destino. Lo mejor está por venir. The freedom and simple beauty is just too good to pass up.
miércoles, 18 de abril de 2018
El sentimiento que siempre llega
Se prende fuego mí pelo, mí piano, mis discos, la ropa y el perro...Amo encontrarme conmigo misma y que sea un encuentro feliz, aunque sea a la 1:33 am limpiando la cocina, porque limpiarla a las 16 pm es deprimente a menos que esté lloviendo (?). La música de la radio suena, seguramente no me pueda dormir por un tiempo más, porque querer llevar una rutina me está costando, siempre me costaron las rutinas y abril. Hace unos días me di cuenta de que casi todo lo que me parece especial tiene conexión con mí infancia. La casa está inundada por olorcito rico de pancitos saborizados, la noche está tranquila y simplemente es este momento, que al final, es lo único que tengo.
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