Será el perfume secreto de las rosas
You will do foolish things, but do them with enthusiasm
Estoy completamente inestable. En vez de caer en el amor, caí en la locura y en un cuerpo que se niega rotundamente a menstruar. Prendamos velas, sahumerios del espanto para que eso pase hoy porque estoy en un vaivén de emociones y noches sin dormir. Llego a lugares confesando haber dormido una hora o celebrando que ayer dormí cuatro. Dani me dice “te vas a quedar dura, estúpida”. Jajajaja.
Y pensaba, no estoy tranquila en este momento (revoltosa, despierta, andariega, contenta, colgada, verborrágica, abierta, viendo ideas nacer, alterando el orden de mi casa y del destino) pero eso es bueno ahora; estoy como necesito estar para vivir las cosas que pasan.
Ya lo he dicho, en la quietud me convierto en las personas que llegan a la playa después de manejar toda la noche, clavan la reposera y de repente no saben que hacer con eso. Es fácil reconocerlos, son los que se cuelgan mirando a la nada, por dentro están pensando bueno... y ahora qué? Cinco minutos después están preparando mate, agarrando un libro y gritándole al chico que no se aleje mucho.
Si siento que las cosas no se mueven un poco a mi alrededor, si no nace algo para resolver, algo que me saque un poco de lugar, me aburro. Quiero lucecitas de navidad prendiendo y apagándose. Quiero llevarme a dormir y quedarme despierta escuchando aviones despegando, pensando en los próximos pasos, en sueños y laberintos.
Hay mucho por hacer, por aprender. Mucho por vivir. Tengo que organizar esa parte de algún modo.
Y al final, no fue tan terrible un verano en Capital, fue como salir de terapia un viernes a las cinco... Interesante para ser experimentado al menos una vez, y saber si se cayó en la locura, si tiene salvación o si usted, ya no tiene remedio. De cualquier manera, sepa que para la ciencia y para su psicólogo, ud. es un caso divertido de analizar. No se rebaje ahora que recién es marzo.